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10 cosas que debe saber sobre Dublín

Hostelworld Blog | Publicado el diciembre 15, 2015 |

Qué hay en nuestro vídeo sobre Dublín

1. El río Liffey divide la ciudad en norte y sur
El río Liffey divide Dublín en norte y sur. Dublín es una ciudad bastante compacta, por lo que se puede ir andando desde O’Connell Street, en la parte norte, hasta Grafton Street, en la parte sur, en menos de diez minutos. Los puentes más conocidos que cruzan el río son el Halfpenny Bridge y el O’Connell Bridge, que es más largo que ancho. Algunos de los monumentos más conocidos al norte del Liffey son The Spire y la Customs House, mientras que los del lado sur son el Castillo de Dublín y la Catedral de Christchurch.
2. Hay tres modos de transporte público
Dublín cuenta con tres modos principales de transporte público:

Autobús de Dublín: da servicio a la mayor parte de la ciudad
DART (Dublin Area Rapid Transit): Una red de tren ligero que atraviesa el centro de la ciudad y da servicio a muchos de los suburbios costeros de Dublín
LUAS: el medio de transporte público más nuevo de la ciudad, con dos líneas: la Verde y la Roja. Las paradas más útiles están en la Línea Roja, ya que da servicio a las dos principales estaciones de tren de Dublín y tiene una parada en el Museo de Artes Decorativas e Historia.

3. La atracción turística número uno de la ciudad es la Guinness Storehouse
La atracción turística número uno de Dublín es la Guinness Storehouse, situada a las afueras del centro de la ciudad, en St James’ Gate. Se trata de una atracción de categoría mundial dedicada a todo lo relacionado con la cerveza Guinness, y termina con una pinta de “la cosa negra” en el Gravity Bar, en la séptima planta, desde donde se divisa toda la ciudad.
4. Hay mucho más que ver
Otras atracciones son el Castillo de Dublín, la Catedral de Christchurch, los numerosos parques de la ciudad y el Trinity College, que alberga el famoso Libro de Kells.
5. Todos los museos y galerías nacionales de la ciudad son gratuitos
La Galería Nacional de Dublín, en Merrion Square, y el Museo de Arte Moderno, en Kilmainham, son gratuitos, al igual que los museos nacionales: el Museo de Artes Decorativas e Historia, en Collins Barracks, y el Museo Nacional de Arqueología, en Kildare Street.
6. Muchos de los escritores y músicos más conocidos del mundo nacieron aquí
James Joyce, Bram Stoker, U2 y otros músicos y escritores famosos nacieron en Dublín. Hay estatuas de escritores famosos por toda la ciudad, pero para conocerlos mejor visite el Museo del Escritor de Dublín, en Parnell Square, en la zona norte de la ciudad.
7. Tiene unos suburbios estupendos
Los suburbios mencionados en el vídeo son:
Northside

Howth: Pueblo pesquero popular por su paseo costero por los acantilados y sus focas salvajes
Portmarnock: parte de Dublín conocida por su playa
Malahide: Lleno de cafés y restaurantes

Zona sur

Ranelagh: Cerca del centro de la ciudad y lleno de restaurantes, bares y cafeterías
Dun Laoghaire: Magnífico lugar para contemplar una puesta de sol y dar un paseo gracias a su largo muelle

8. Es ideal para ir de compras
El mejor lugar para ir de compras en la zona norte es Henry Street, mientras que en la zona sur es Grafton Street. Si buscas gangas, acércate a tiendas como Flip y Wildchild, ambas en Temple Bar. Allí se venden, entre otras cosas, camisetas vintage.
9. Para las mejores ofertas al comer fuera, pruebe las ofertas especiales para madrugadores
Muchos restaurantes de Dublín promocionan ofertas especiales para “madrugadores”, en las que puedes conseguir un entrante y un plato principal por entre 9 y 20 euros. Esté atento a los restaurantes que los promocionan en los tablones de anuncios y en los carteles de sus escaparates.
10. En Temple Bar no está toda la vida nocturna
La zona más conocida de Dublín por su vida nocturna es Temple Bar, pero es muy turística. En su lugar, visita calles como Baggott Street, South William Street y Wexford/Camden Street. Y para disfrutar de un auténtico pub irlandés tradicional, visita Keogh’s, en South Anne Street.

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ruta-por-lavapies:-el-barrio-alternativo-de-madrid

Ruta por Lavapiés: el barrio alternativo de Madrid

En sus orígenes fue el más pobre de los barrios de Madrid, lugar de lavanderas y cigarreras, de manolos, corralas y zarzuelas. A finales del siglo XX, la cuna del casticismo empieza a acoger oleadas de inmigrantes chinos, a los que sucedieron africanos e hindúes.
Hoy el barrio de Lavapiés es una mezcla de aromas, de curry y gallinejas, una amalgama de culturas sin pretensiones ni “postureos” que ha comenzado a atraer en los últimos años a vecinos inquietos provenientes de los cercanos barrios de Chueca y Malasaña. Y es que motivos no les faltan.

Dos teatros para los grandes clásicos españoles, El Pavón (Calle Embajadores, 9) y el Valle-Inclán, sede del Centro Dramático Nacional. Salas alternativas como el Teatro del Arte (Calle San Cosme y San Damián, 3) o La Escalera de Jacob (Calle Lavapiés, 9)

Cafés clásicos como el centenario Barbieri, con un ambiente fantasmagórico entre espejos y luz tenue, o modernos como el Swinton & Grant (C/ Miguel Servet, 21), un híbrido entre galería de arte y librería donde tomar algo relajadamente.
Cultura de cine de antaño y pelis de serie B en el Artistic Metropol (Calle de las Cigarreras, 6), que  se ha convertido en toda una atracción del barrio, y es que a su sorprendente cartelera se añaden alicientes como tomarse una caña, comer palomitas haciendo ruido y poder insultar a grito pelado a la actriz petarda del momento.
Una variada programación de conciertos y modernos espectáculos circenses se suceden en el renovado Circo Price (Ronda de Atocha, 35), el único circo estable de la ciudad que tras varias ubicaciones sigue conservando el espíritu y un nombre centenario.

Centros de arte como La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) popular por sus conciertos,  donde disfrutar de actividades culturales y movidas noches veraniegas a ritmo de DJ en la terraza, o La Tabacalera (Calle de Embajadores, 51), mitad centro auto gestionado mitad sala de exposiciones con las últimas propuestas artísticas en el edificio de lo que fue la histórica Real Fábrica de Tabacos.

Y claro, para comer con este batiburrillo vecinal, las opciones se multiplican. Desde el tapeo en las animadas terrazas de la calle Argumosa, a los múltiples restaurantes de cocina hindú de  la calle Lavapiés. Kebabs turcos en la plaza o las famosas “zapatillas” (enormes tostas de lacón con queso de tetilla) del Melos (Calle del Ave María, 44).

Pero la oferta gastronómica se amplía con en el Mercado de San Fernando (Calle de Embajadores, 41), un lugar donde cultura y cocina se unen y uno de los pocos mercados madrileños que no ha modernizado su estética y sigue ofreciendo en el recinto y en sus puestos de siempre, propuestas gourmet alternativas amenizadas con conciertos y maratones de baile (muy populares los de swing y salsa los fines de semana). Aquí un vermú dominical puede hacerse de lo más distraído.

Para la noche una clásica terraza con vistas, la del Gaudeamus Café (Calle Tribulete, 14, 4ª Planta ) en la azotea de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, hoy sede de de la UNED.
Y tres citas anuales imprescindibles para nuestras agendas. A finales de enero la celebración del Año Nuevo Chino. El primer fin de semana de junio el festival Bollywood y en agosto las tradicionales fiestas de San Lorenzo.

Lavapiés ha sabido evolucionar, ha sabido conservar su esencia y modernizarse acogiendo todo y a todos los que han ido pasando. Y es que algo debe de tener este barrio cuando llegó a tener vecinos tan ilustres como el mismísimo Picasso.
Sobre el autor:
Luis Cicerone es el autor del blog de viajes Xixerone en el que podrás encontrar consejos sobre viajes, aventuras y fotografía. Porque como él dice:  “Viajar es mucho más que una piscina en algún resort del Caribe…” Síguelo en Twitter e Instagram.
Si te ha gustado este artículo seguro que también te encanta:
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Ruta por Lavapiés: el barrio alternativo de Madrid

Hostelworld Blog | Publicado el agosto 3, 2015 | En sus orígenes fue el más pobre de los barrios de Madrid, lugar de lavanderas y cigarreras, de manolos, corralas y zarzuelas. A finales del siglo XX, la cuna del casticismo empieza a acoger oleadas de inmigrantes chinos, a los que sucedieron africanos e hindúes.Hoy el barrio de Lavapiés es una mezcla de aromas, de curry y gallinejas, una amalgama de culturas sin pretensiones ni “postureos” que ha comenzado a atraer en los últimos años a vecinos inquietos provenientes de los cercanos barrios de Chueca y Malasaña. Y es que motivos no les faltan.Dos teatros para los grandes clásicos españoles, El Pavón (Calle Embajadores, 9) y el Valle-Inclán, sede del Centro Dramático Nacional. Salas alternativas como el Teatro del Arte (Calle San Cosme y San Damián, 3) o La Escalera de Jacob (Calle Lavapiés, 9)Cafés clásicos como el centenario Barbieri, con un ambiente fantasmagórico entre espejos y luz tenue, o modernos como el Swinton & Grant (C/ Miguel Servet, 21), un híbrido entre galería de arte y librería donde tomar algo relajadamente.Cultura de cine de antaño y pelis de serie B en el Artistic Metropol (Calle de las Cigarreras, 6), que  se ha convertido en toda una atracción del barrio, y es que a su sorprendente cartelera se añaden alicientes como tomarse una caña, comer palomitas haciendo ruido y poder insultar a grito pelado a la actriz petarda del momento.Una variada programación de conciertos y modernos espectáculos circenses se suceden en el renovado Circo Price (Ronda de Atocha, 35), el único circo estable de la ciudad que tras varias ubicaciones sigue conservando el espíritu y un nombre centenario.Centros de arte como La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) popular por sus conciertos,  donde disfrutar de actividades culturales y movidas noches veraniegas a ritmo de DJ en la terraza, o La Tabacalera (Calle de Embajadores, 51), mitad centro auto gestionado mitad sala de exposiciones con las últimas propuestas artísticas en el edificio de lo que fue la histórica Real Fábrica de Tabacos.Y claro, para comer con este batiburrillo vecinal, las opciones se multiplican. Desde el tapeo en las animadas terrazas de la calle Argumosa, a los múltiples restaurantes de cocina hindú de  la calle Lavapiés. Kebabs turcos en la plaza o las famosas “zapatillas” (enormes tostas de lacón con queso de tetilla) del Melos (Calle del Ave María, 44).Pero la oferta gastronómica se amplía con en el Mercado de San Fernando (Calle de Embajadores, 41), un lugar donde cultura y cocina se unen y uno de los pocos mercados madrileños que no ha modernizado su estética y sigue ofreciendo en el recinto y en sus puestos de siempre, propuestas gourmet alternativas amenizadas con conciertos y maratones de baile (muy populares los de swing y salsa los fines de semana). Aquí un vermú dominical puede hacerse de lo más distraído.Para la noche una clásica terraza con vistas, la del Gaudeamus Café (Calle Tribulete, 14, 4ª Planta ) en la azotea de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, hoy sede de de la UNED.Y tres citas anuales imprescindibles para nuestras agendas. A finales de enero la celebración del Año Nuevo Chino. El primer fin de semana de junio el festival Bollywood y en agosto las tradicionales fiestas de San Lorenzo.Lavapiés ha sabido evolucionar, ha sabido conservar su esencia y modernizarse acogiendo todo y a todos los que han ido pasando. Y es que algo debe de tener este barrio cuando llegó a tener vecinos tan ilustres como el mismísimo Picasso.Sobre el autor:Luis Cicerone es el autor del blog de viajes Xixerone en el que podrás encontrar consejos sobre viajes, aventuras y fotografía. Porque como él dice:  «Viajar es mucho más que una piscina en algún resort del Caribe…» Síguelo en Twitter e Instagram.Si te ha gustado este artículo seguro que también te encanta:11 Cosas que hacer en Madrid gratis 10 Hostels increíbles donde alojarte en Madrid 

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De viaje por Europa: ciudades que no debes perderte

Europa está llena de ciudades con encanto, historia y bellos monumentos. El Viejo Mundo es un continente fascinante a pesar de ser tan familiar para los propios europeos, pues solo hay que pensar en la variedad gastronómica, en la arquitectura, en la diversidad cultural… Además, Europa está llena de parajes naturales increíbles que no dejan de sorprender al visitante. A continuación presentamos en Hostelworld las cinco ciudades europeas más interesantes:

Barcelona
La capital catalana es una ciudad vibrante. Para los amantes de la historia el Barrio Gótico es perfecto con sus laberínticos callejones que invitan a perderse. Las zonas que miran al mar están repletas de restaurantes especializados en deliciosos platos de marisco y pescado para los más sibaritas, porque si algo hace destacar a Cataluña, aparte de sus monumentos y paisajes, es su saludable y rica gastronomía. Además, Barcelona es una ciudad que nunca duerme: puedes asistir a conciertos, ir a exposiciones o sentarte a comer en un restaurante a casi cualquier hora del día, por no hablar de su animada vida nocturna. Una ciudad llena de art nouveau que enamorará a quien la visite.
Roma

Si te gusta la historia, entonces Roma te encantará, pero tal vez te gusten más cosas de la ciudad después de visitarla, ya que su oferta gastronómica y de ocio es sencillamente apabullante. Una de las mejores zonas para degustar los más famosos platos romanos por un precio asequible y lejos de las aglomeraciones turísticas es el barrio popular del Trastevere, que se extiende alrededor de la Ciudad del Vaticano.
París
No se ha estado en París si no se ve la Torre Eiffel ni se pasea por los Campos Elíseos. La ciudad de la luz (nombre que le viene de ser el foco de las artes y la educación francesas) enamora. A pesar de ser una gran capital, no deja de tener un aire bohemio encantador, un no sé qué que qué sé yo del que todo el mundo habla y que se traduce en un ambiente mágico. París, ciudad de enamorados y poetas, demasiado bella y animada para perdérsela, llena de fantástica gastronómica y lugares con historia. Todo recuerda a un escenario de comedia romántica, pero es aún mejor porque es real. París es un sueño hecho realidad.
Lisboa

Esta ciudad abierta al mar ha sido durante mucho tiempo la gran olvidada. Capital de un pequeño país marinero cuna del melancólico fado, Lisboa tiene un aire pueblerino que no deja de ser agradable y tiene una luz especial. Son especialmente recomendables para una velada romántica los restaurantes donde se canta fado en vivo, y las vistas desde el Castillo de San Jorge son de las más bonitas de la ciudad. La coqueta Torre de Belém ofrece muchos rincones donde tomar fantásticas fotografías. Una ciudad donde respirar intensamente el alma portuguesa.
Granada
Granada podría ser calificada como la joya de Europa. Constituye una encrucijada de culturas y la Alhambra es el único palacio árabe conservado casi por completo en Occidente. El mirador de San Nicolás, en medio de las casas encaladas del antiguo barrio árabe del Albaicín, ofrece una imagen que parece salida de una fantasía oriental, con las fortificaciones de la Alhambra acompañadas de los lejanos picos de Sierra Nevada, dos moles magníficas que se alzan ante la ciudad. Además, es una de las ciudades más vibrantes de España gracias a su universidad: está llena de bares, restaurantes, discotecas y actos culturales. Si se desea cambiar de aires, la montaña y la playa están a tiro de piedra, por lo que es muy fácil descongestionarse de la vida en la ciudad. Todo el que se marcha de Granada promete volver, ¡por algo será!
Gracias a Elescir y rstml por las imágenes en Flickr (licencia Creative Commons en el momento de la publicación).

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